Volver a GuíasLa ropa de cama debe ajustarse a la temperatura de la habitación y a las preferencias de quien duerme.
En primavera y verano, elija tejidos transpirables, como algodón, percal o lino. Utilice capas ligeras que se puedan quitar fácilmente durante la noche.
En otoño, añada una colcha o manta a los pies de la cama. Esta solución permite adaptar el confort a los cambios de temperatura.
En invierno, combine sábanas cómodas con un edredón adecuado y una manta adicional. Evite utilizar demasiadas capas pesadas, ya que pueden dificultar la circulación del aire.
Antes de guardar los textiles de temporada, lávelos, séquelos por completo y protéjalos del polvo y de la humedad.
